sábado, 23 de abril de 2016

Cocinar con té: más allá de la taza

En nuestro país, el té se podría decir que se comportaba como un visitante tímido, de esos que se quedan sentados erguidos y rígidos en la silla más incómoda del salón y te hablan poco menos que de usted. Especialmente comparándolo con el café, que ya es un huésped destacado y se mueve como Pedro por su casa. Sin embargo, en los últimos años el té parece haber empezado a estirar las piernas, y se empieza a dejar ver por todas las estancias. Ha pasado de ser algo poco habitual a ver florecer tiendas y teterías por todas partes y, al menos aquí, en Asturias, raro se ha vuelto no encontrarse una cada poco tiempo caminado.

Kit-Kat de té verde matcha

Todo indica que ha llegado al menos como nueva moda, y a los amantes del té solo nos queda ver si ha sido para quedarse. Aun así, al mirar en las tiendas de té, aunque salgamos de los tés clásicos siempre detenemos el pensamiento ahí donde llega su preparación en taza, cuando realmente el té da para mucho más. No tiene por qué ser tan solo una bebida: combina perfectamente con otros ingredientes para dar una nota sutil también a las comidas.

En Japón está muy reconocido el uso de té verde, sobre todo el matcha, para bebidas modernas y repostería. No es raro ver en Japón toda clase de aperitivos dulces sabor matcha, mochis, bizcochos e incluso Kit-Kats (que no solo son de esa clase de té). Y el té verde es tan solo una de las muchas variedades que hay, cada cual con su personalidad propia y algo que aportar a diversas clases de platos.



Kit-Kat de té verde houjicha (té tostado)

Lo primero a recordar es que lo ideal para sacar el máximo partido a nuestros tés es comprarlos frescos, a granel y sin pulverizar. Cada vez hay más tiendas que lo ofertan de dicha manera y es solo cuestión de elegir el que más nos llame o convenga. También tened en mente que siempre es mejor el té recién hecho a propósito para la ocasión.

Cada tipo de té tiene algún tipo de comida a la que le va mejor. Ello no quiere decir que tengamos que limitarnos a esos grupos ni mucho menos, o incluso limitarnos al té puro, tés combinados con otros aromas pueden dar lugar a maravillas, y el rooibos tiene también su lugarcito.

Los tés negros, con su sabor más potente y con cuerpo, combinan bien con los platos a base de carne. Si echáis un vistazo a sus combinaciones veréis que suele mezclarse con cítricos, frutos, regaliz o incluso chocolate. El rojo tiene un estilo similar. El verde es algo más suave, y queda bien en platos de pollo, pescado y verduras. El más sutil finalmente es el blanco, y pega más que nadas con frutas frescas. Las salsas, omnipresentes en la gastronomía, pueden presentar una mayor amplitud si incluimos el té como ingrediente.

¿Cómo integramos el té en nuestros platos? Hay varias maneras. Lo más sencillo es aprovechar la receta original. Veréis que en muchas recetas usamos líquidos como agua, caldos, leche, cerveza, vino… Probad a sustituirlos con té, totalmente o en una pequeña porción. No tengáis miedo a experimentar, y si no estáis seguros dadle la oportunidad en primer lugar a infusiones suaves. Antes de agregarlo es recomendable que esté bien filtrado y a temperatura ambiente.
Otra vía es infusionarlo en el líquido normal de la receta para atribuirle un sabor y aroma adicional. Y como última opción podemos molerlo y utilizarlo directamente como utilizaríamos otra especia, añadiéndolo a nuestro catálogo de sazonadores.


Como primer paso para ver si esto, usando la expresión inglesa, is your cup of tea, empezad desde lo más sencillo. Un arroz hecho con una infusión de té verde en lugar de agua, tal vez con algo de menta, es una forma clásica de comenzar. O hacer la pasta en la infusión que más os llame, el sabor se impregnará al irse cocinando. Por supuesto, la mayor cantidad de recetas incorporando té son de repostería, así que algún bizcocho, galletas o incluso natillas serían perfectos si no queréis arriesgaros aún con los primeros platos y deseáis un postre original. El té matcha especial para repostería especialmente pega con todo y da un bonito color verde inigualable.

Probad, experimentad, y compartid con familiares y amigos los resultados, que seguro que nunca lo habían pensado.