viernes, 18 de marzo de 2011

Actualización sobre el terremoto de Japón

La Agencia Nacional de Policía japonesa ha aumentado este viernes a 6.911 muertos y 10.316 desaparecidos el balance por el terremoto de nueve grados y el posterior tsunami registrados el pasado 11 de marzo en la costa nororiental de Japón, según ha informado la agencia de noticias Kiodo.

Con la actualización del balance, la cifra de muertos ha superado ya la registrada en el terremoto de 1995 en Kobe. La cifra global de muertos y desaparecidos se eleva a 17.227 personas.

Los cerca de 90.000 efectivos de los equipos de rescate, incluidos policías y militares de las Fuerzas de Autodefensa japonesas, han recuperado hasta el momento a 26.000 supervivientes.

Una semana después del movimiento telúrico, las infraestructuras vitales están siendo rehabilitadas en las zonas más afectadas por el terremoto, mientras se desconoce el paradero de decenas de miles de personas.

Las carreteras, puertos y aeropuertos que quedaron dañados por el terremoto y el tsunami están siendo reparados. La autopista de Tohoku ya ha sido abierta a la circulación de vehículos de emergencia, y el aeropuerto de Sendai, que quedó inundado por el tsunami, ha empezado a recibir aviones y helicópteros en misiones humanitarias.

A pesar de la paulatina recuperación de infraestructuras, el reparto de ayuda humanitaria y la evacuación de supervivientes continúa siendo complicado por la escasez de combustible y de vehículos de transporte.

En la actualidad, unas 370.000 personas permanecen en unos 2.100 refugios en las zonas afectadas por el seísmo, en las que las temperaturas continúan siendo más bajas de lo normal. La escasez de combustible ha provocado en la prefectura de Miyagi que el Gobierno permita el enterramiento de los fallecidos, en lugar de la cremación tradicional por el rito budista.

La agencia de noticias Kiodo ha informado además de que el Gobierno ha decidido destinar 5.400 millones de yenes, unos 47 millones de euros, de sus reservas para pagar el combustible por el despliegue de las Fuerzas Armadas en misiones de evacuación y ayuda humanitaria en las zonas devastadas por el terremoto y el tsunami.